El ambiente político de Nicaragua está que arde.

Marzo 20, 2017
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Son esos momentos en que el aire parece ser más denso, pero somos nosotros quienes respiramos con más lentitud, con recelo. Como cuando justo antes de un terremoto la flora y la fauna parecen estáticos. Todo parte de un inesperado anuncio hecho por el presidente Bolaños a través de los medios: “Hemos encontrado la huaca de Alemán”, dijo, dejando flotar durante un día completo en el ambiente político esta misteriosa palabra indígena que designa objetos y lugares sagrados, pero que los españoles relacionaron específicamente con los tesoros escondidos en urnas funerarias. Todos sienten que algo va a pasar. Una fuente encumbrada me hizo esta inquietante revelación en días pasados: “La semana que viene Nicaragua va a ser otro país”. ¿Qué puede pasar aquí, que no haya pasado ya?

Antecedentes
Para ser bastante esquemáticos, digamos que los siete meses del gobierno de Enrique Bolaños se han caracterizado por dos cosas fundamentales: 1) la decisión de Bolaños de levantar el estandarte de la lucha sin cuartel contra la corrupción institucional, inaugurando con esta verdadera cruzada lo que él llamó la “Nueva Era”; 2) el progresivo e inexorable enfrentamiento entre Bolaños y Alemán, que terminó provocando la división total del Partido Liberal Constitucionalista (el partido de ambos, que actualmente tiene dos cúpulas y dos presidentes).
Las dos cosas están interconectadas: la lucha de Bolaños contra la corrupción fue poniendo en evidencia que todos los caminos conducían a una persona, que controló un sistema: Alemán. La personalización de esta lucha por el saneamiento de las instituciones fue entonces inevitable. E inevitable el enfrentamiento entre ambos personajes. Pero el detalle es inmenso: uno de ellos es el Presidente de la República, el otro, Alemán, Presidente del Parlamento. Una Asamblea Nacional controlada totalmente por el PLC “alemanista”.
Obviamente, en esta contienda, Alemán ha estado utilizando desde hace varios meses el poder legislativo para bloquear las iniciativas del Ejecutivo en materia de reformas fiscales y presupuestarias. Con una intención muy clara: impedir que Bolaños pueda presentar al FMI las “cartas” de gobernabilidad y las garantías legislativas que este organismo le exige, como condición indispensable para la liberación de los fondos negociados y tan esperados. Este país depende en gran medida de las remesas familiares, de la cooperación internacional y de los préstamos. Está atados de pies y manos a los designios del FMI.
Así las cosas, toda Nicaragua vive una pesada situación de bloqueo desde hace varios meses. Alemán no solamente ha logrado paralizar al país, también se ha parapetado en el hemiciclo parlamentario como dentro de un búnker que le garantiza inmunidad ante las numerosísimas presunciones y acusaciones que han sido depositadas en su contra por fraude contra el Estado (presentamos aparte la reveladora entrevista exclusiva que realizamos con uno de los adalides de las denuncias públicas en Nicaragua, el ex embajador ante la Unión Europea, Leonel Teller). La lucha contra la corrupción se tornó lucha contra Alemán, y después lucha entre Alemán y Bolaños, trasladándose prácticamente a todos los ámbitos del quehacer nacional. Las indirectas entre ambos pasaron a ser directas, luego el tono subió, se oyeron frases asesinas, hasta que el insulto pudo leerse entre líneas. La situación, desde hace varias semanas, es irreversible.

Un cansancio generalizado
El país (incluyendo al sector empresarial que ya comienza a verse afectado también por la parálisis general) no podía, no puede seguir soportando tanta presión, a riesgo de que la olla estalle.
El único indiferente a todo esto ha sido –es fácil adivinarlo- el FMI, que ha seguido exigiendo más y más recortes e impuestos y todo tipo de garantías imposibles de ofrecer en este contexto. Por ello, diferentes sectores de la sociedad y de las “fuerzas vivas” de la nación decidieron dar un paso adelante y manifestar públicamente su cansancio, indignación y preocupación: 90 notables de diferentes sectores firmaron una carta abierta dirigida a la comunidad internacional y al FMI, con copia al Presidente Bolaños. Los firmantes van desde el sector empresarial al periodístico, incluyendo a ex presidentes y vices, como Violeta Chamorro y Sergio Ramírez, entre los más conocidos internacionalmente.
Este documento exige esencialmente dos cosas: a) Que de una vez el Ejecutivo muestre las evidencias que dice tener en contra de Alemán, que en lugar de “presunciones” –dicen- haga “acusaciones” y se le lleve a juicio. b) Le piden al FMI y a la comunidad internacional que tengan en cuenta el fuerte nudo institucional con el que –afirman- Alemán tiene atado al país, y flexibilicen su posición en la negociación con Nicaragua, otorgándole un tratamiento de emergencia.
El documento deja entrever que esta situación podría tornarse inmanejable socialmente. Algunos eminentes firmantes hicieron comparecencias públicas en los medios televisivos.
Inmediatamente después, se pronunciaron públicamente y en el mismo sentido, otras instituciones de peso: el COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada) y la AMCHAM (cámara estadounidense de comercio), el Comité Nacional de Ética y Transparencia, y el CONPES (Consejo Nacional de Planificación Económica y Social).
Enmarcando todos estas espectaculares tomas de posición, un grupo de comerciantes encadenados unos a otros están marchando y recogiendo firmas desde hace algunos días mientras se dirigen a Managua, con la intención de concluir frente al Parlamento el martes 6, y depositar allí por lo menos 5 mil firmas solicitando la desaforación de Alemán, para que pueda enfrentar la justicia. En el terreno parlamentario esta solicitud ahora es factible: Daniel Ortega y Enrique Bolaños han mantenido en estos últimos días seis reuniones bilaterales y secretas, lo que hace suponer que los 38 votos del FSLN estarían comprometidos en este objetivo.

Conjeturas y escenarios
Lo que nadie se atreve a decir o siquiera conjeturar es a cambio de qué el FSLN participaría en la desaforación de Alemán, lo cual en apariencia sólo favorecería los intereses del liberalismo “bolañista” y a corto plazo significaría también el desmantelamiento del pacto Alemán-Ortega (ver notas anteriores al respecto).
Lo cierto es que la aceleración y el rumbo que han tomado los acontecimientos, por un lado acrecientan extraordinariamente las expectativas-esperanzas de muchos, y por el otro alimentan las mayores incertidumbres, por ser tantos los resortes que pueden ser liberados sin que se sepa a ciencia cierta a quiénes harán saltar. Porque si bien todo apunta a Alemán, éste -que ha manifestado querer “dar la batalla”- en su caída arrastrará a muchos. La jerarquía católica liderada por el cardenal Obando y Bravo, que durante todos estos enfrentamientos se ha manifestado abiertamente pro-arnoldista, súbitamente, permanece silenciosa. ¿Qué papel jugarán?
Por otro lado, el desmoronamiento del “arnoldismo” conlleva inmediatamente la restructuración de todas las áreas del Estado que están hoy completamente controladas políticamente por los dos partidos hegemónicos: ¿Le interesa esta segunda fase de los acontecimientos al FSLN? ¿Acaso no le han negado la visa para Estados Unidos también, en días pasados, al alto dirigente sandinista Bayardo Arce, por supuesto lavado de dinero?

Haciendo cuentas en el Parlamento
Ahora bien, para quitarle a Alemán la inmunidad parlamentaria son necesarios la mitad más un voto de la Asamblea Nacional, es decir, 47. A pesar de algunos indicios que aconsejan la prudencia, los liberales “bolañistas” parecen muy seguros y ya han hecho las cuentas: 38 votos del FSLN, más 5 de la bancada Azul y Blanco (tempranos disidentes del arnoldismo), más el voto de Jaime Morales Carazo (ex padrino político de Alemán y hoy acérrimo adversario), más el voto del único diputado del Partido Conservador Nicaragüense, más el voto del último diputado arnoldista que acaba de desertar de esas filas (Eduardo Gómez), total = 46 votos. Falta uno, pero…
Los más cercanos seguidores de Bolaños ya se frotan las manos y dicen: “Sólo necesitamos un voto” y quedan a la espera de que se cumpla la promesa del Presidente Bolaños de que la Procuraduría de la Nación hará una exhaustiva presentación de todas las evidencias encontradas a nivel nacional e internacional sobre los diferentes fraudes y malversaciones que le imputan a Alemán y a todo su sistema. Por su parte la directiva arnoldista del PLC dio a conocer un comunicado donde afirman que “Desde su dirigencia hasta sus últimos afiliados el partido cierra filas en torno a su líder y asume como propias las consecuencias que esto conlleve” y solicitan a sus militantes mantenerse alertas ante cualquier llamado de la dirigencia en las próximas horas,. anticipando los eventuales desbordes que también preocupan al Ejecutivo que se reunió a puertas cerradas con los mandos militares y policiales.
Sudamérica está caliente, dice un titular del periódico hoy. En Managua, la cosa está que arde.

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